miércoles, 8 de agosto de 2007

Concepto de Espacio en la Filosofía.


Definitivamente esta noción se acerca en complejidad y diferencias de interpretación, a otras tan ambiguas como el concepto de SER o ENTE.

Particularmente me parece tremendamente operacional la definición expuesta por Heidegger, que considera inherente el Espacio a la noción del DASEIN, independiente de las consideraciones matemáticas, más exactamente residiendo en el modo cotidiano de estar siendo vividamente en relación con las cosas del mundo, "El Dasein, en cuanto ocupación circunspectiva con el mundo, sólo puede cambiar una cosa de lugar, quitarla de ahí, “ordenar cosas en el espacio”, porque a su estar‐en‐el‐mundo le pertenece el ordenar espaciante, entendido como existencial." (Martin Heidegger Ser y Tiempo, 116 PINCHA ACA Y DESCARGA ESTE LIBRO)

Luego, sin dejar de considerar la posición de Einstein, quien se centra en la relación inalienable de espacio y tiempo y más específicamente relata que estos dos conceptos en la realidad se encuentran entretejidos, como categoriales de disposición en la física, que finalmente nos afecta a todos.

Estas, escuetamente son las dos definiciones que se cuentan entre las más recientes.

Presento a ustedes, con la clara intención de mostrar la inherente complejidad de este concepto, apuntes recopilados para empezar a entender desde una matriz revisionista, (que no necesariamente implica un tinte enciclopedista), el CONCEPTO DE ESPACIO.



Noción de espacio en la filosofía
Selección desde Diccionario de Filosofía- Nicolas Abbagnano. FCE.
Pág 397-398


“La noción de espacio ha dado origen a tres problemas diferentes, o mejor dicho a tres órdenes de problemas:

1.-El problema acerca de la naturaleza del espacio.

2.-En que rige en torno a la realidad del espacio.

3.-El concerniente a la estructura métrica del espacio.

Donde la respuesta a este último problema no es más que geometría y sus diferentes respuestas constituyen diferentes geometrías.

El primer problema concierne al verdadero y propio concepto de Espacio, y es el problema acerca de la exterioridad en general, esto es de la relación extrínseca entre los objetos. Einstein, en el prefacio a un libro histórico acerca del concepto de Espacio (Max Jammer, Concepts of Space, 1954), ha distinguido dos teorías fundamentales del Espacio que son: a)Espacio como la cualidad posicional de los objetos materiales en el mundo; b)El espacio como el continente de todos los objetos materiales. A estos dos conceptos se puede agregar otro, que el mismo Einstein ha creado: c)El del Espacio como campo.

a) La primera concepción de Espacio, como lugar, o sea como posición de un cuerpo entre los demás cuerpos. Aristóteles define el Espacio en este sentido como “el límite inmóvil que abarca un cuerpo”[1], y esta definición que considera idéntica al concepto platónico que identificaba el Espacio con la Materia. En virtud de este concepto, no existe Espacio, donde no existe un objeto material, por lo tanto, el teorema principal de esta teoría del Espacio es la inexistencia del Vacío.[2]

Esta fue la teoría que prevaleció en la Antigüedad y fue aceptada durante toda la Edad Media, incluso por los adversarios de Aristóteles. Dicha teoría fue defendida en el Renacimiento, luego aceptada y expuesta de nuevo por Descartes según los términos de su geometría. Descartes establecía entre el lugar y el Espacio una diferencia sólo nominal, en cuanto que “el lugar señala la situación en forma más expresa que el tamaño o la figura, y, por lo contrario, pensamos más en estos últimos cuando hablamos del Espacio”. Pero las dos cosas son idénticas: “Si decimos que una cosa está en un determinado lugar, queremos decir tan sólo que está situada de una manera determinada con respecto a otras cosas; pero si agregamos que ocupa un determinado Espacio, o un cierto lugar, entendemos, además, que posee un tamaño y una figura tales que pueden llenarlo exactamente”[3]. Por consiguiente Descartes negó la existencia del vacío, como la negó Spinoza, que compartía la misma noción de Espacio. A su vez, Leibniz defendió esta concepción contra Newton y los newtonianos, “Si el Espacio es una propiedad o un atributo –decía-, debe ser la propiedad de alguna sustancia. El espacio vacío ilimitado, que sus defensores suponen entre dos cuerpos: ¿de qué sustancia sería propiedad o afección?

Pero la vieja concepción encontró en Leibniz una nueva y feliz expresión, la expresión de términos de la noción de orden, que debería ser la clásica. “Yo considero al Espacio, -decía Leibniz, polemizando contra Newton y sus seguidores- como algo puramente relativo, al igual que el tiempo, o sea como un orden de las coexistencias, tal como el tiempo es un orden de las sucesiones. Ya que el Espacio señala en términos de posibilidad de un orden de cosas que existen al mismo tiempo, en cuanto existen en conjunto, sin entrar en sus modos de existir”[4] La definición de Leibniz fue adoptada por Wolf y por Baumgarten. Kant mismo la defiende, en los primeros escritos y declara haberla abandonado sólo en 1768, en el escrito Acerca del primer fundamento de las regiones en el espacio. En este escrito delcara insuficiente la concepción del Espacio como un orden de las coexistencias: “Las posiciones de las partes del Espacio en relación entre sí –dice- presuponen la región según la cual se ordenan en tal relación, y entendida del modo más abstracto la región no consiste en la relación de una cosa tiene con otra en el Espacio, (lo que propiamente constituye el concepto de posición), sino en la relación de estas posiciones con el Espacio cósmico absoluto”. Sin embargo la concepción posicional del Espacio nunca es totalmente abandonada por el pensamiento filosófico posterior. Parece presupuesta, en lo que puede revelarse a través del carácter genérico y confuso de los conceptos adoptados, por las teorías idealistas del espacio. Y ha hallado una defensa enérgica y muy lúcida en el análisis de Heidegger, quien ha afirmado que “ni el Espacio es en el sujeto ni el mundo es en el Espacio” peor que el sujeto mismo, o sea la realidad humana, el Ser ahí, es espacial en su naturaleza. Y es espacial porque, en su ser-en-el-mundo, en sus relaciones con las cosas, está dominado por la cercanía o lejanía de las cosas útiles, o sea, por un conjunto de relaciones posibles que la “intuición formal” del Espacio no descubre en las diferentes disciplinas geométricas.[5]


[1] Física de Aristóteles. IV, 4, 212 a 20.

[2] Física de Aristóteles. IV, 8, 214b 11.

[3] Principia Philosophiae. René Descartes. (11, 14)

[4] III Lettre a Clarke, 4 op Ed Erdmann, p 752.

[5] Sein und Zeit, 23-24. (Ser y Tiempo)